13/2/15

10 años de seguimiento ético de las inversiones noruegas

El Fondo Soberano de Noruega -cuyo auténtico nombre en la actualidad es Fondo de Pensiones Estatal en el Extranjero se ha estado moviendo desde sus comienzos en un auténtico ejercicio de gimnasia rítmica entre los intereses económicos y la ética. Pero hace poco más de diez años se creó el Consejo Ético como consecuencia de la presión de organizaciones -ForUM, FIVH, Amnesty International y Norsk Folkehjelp, con representación en la sociedad civil.

Al principio no fue nada fácil su creación, hubo mucho debate entre los políticos y los economistas y las contradicciones siguen estando ahí. Por una parte es el dinero de las pensiones de las generaciones futuras -y con esto no se juega; por otro lado una nación como Noruega no puede defender los derechos humanos por ejemplo con una mano y con la otra generando beneficios con empresas que los violan en el mundo.

Funcionamiento.

Durante 10 años el Consejo ha elaborado recomendaciones, ha adquirido mayor competencia y aconseja al ministerio de Economía sobre compañías que deben ser excluidas de los planes inversores del Fondo y del Banco Central de Noruega o bien deben ser puestas en cuarentena -siguiendo las líneas éticas impuestas por ley y elaboradas por el propio ministerio.

En su informe del 2 014 el Consejo explica que se valora constantemente su trabajo desde sus comienzos y que no existe en todo el mundo una institución comparable a la noruega que haga un estudio tan completo y detallado para valorar si las actividades de compañías que cotizan en bolsas son éticamente inaceptables. En sus conclusiones no se especifica si su trabajo en estos 10 años ha servido para fortalecer la ética o si bien solo ha funcionado como un lavado de la fachada de lo que realmente es un negocio. Sobre esto no se da una clara respuesta.

Así se pueden dividir en dos grupos las empresas de las que se excluirán inversiones:


  • Criterios sobre los productos de empresas que deben ser excluidas.


Producción de armas que violen los derechos humanos básicos. Por ejemplo nucleares, bombas de racimo, minas, etc.

Productores de tabaco.

Compañías que venden armas o material militar a países en conflicto armado.


  • Criterios basados en el comportamiento observable de las compañías.


Violación continuada y sistemática de los derechos humanos como asesinatos, torturas, detenciones, esclavitud y las peores formas de trabajo infantil.

Violación de los derechos personales en situaciones de guerra y conflicto.

Graves daños contra el medio ambiente.

Corrupción generalizada.

Otras violaciones graves de las normas éticas básicas.

Composición y mandato.



El Consejo está formado por 5 personas, y es nombrado por el ministerio de Economía por un período de 4 años. Cuando se valora la exclusión de una empresa se la informa con anterioridad para que presente sus alegaciones, antes de ser puesta en cuarentena o excluida. Con el tiempo y después de nuevas valoraciones puede ser retirada la recomendación de su exclusión.

La actual ministra de Economía Siv Jensen (Frp) propuso sin conseguir mayoría parlamentaria el año pasado la disolución del Consejo Ético, pero a finales de año disolvió el Consejo y nombró uno nuevo. Su líder será Johan H. Andresen jr., conocido inversor noruego heredero de una compañía tabaquera noruega ahora propiedad de una empresa norteamericana. El líder del comité de economía del Parlamento Hans Olav Syversen (Krf) ya ha advertido que puede haber un conflicto de intereses con su nombramiento.

Sin embargo y a partir del tratamiento de una proposición en el Parlamento el verano pasado, se tomó la determinación de transferir la toma de decisiones de exclusión de compañías  desde el Ministerio de Economía al Banco Nacional de Noruega, y Øystein Olsen, director del Banco ya ha manifestado que el objetivo del Fondo es conseguir la mayor rentabilidad con el menor riesgo posible, y que su trabajo para una administración responsable se basa en este objetivo.

Herramienta de lucha contra el cambio climático.



Es precisamente la obtención de ganancias con el menor riesgo posible lo que ahora puede ser utilizado como una herramienta política para luchar contra el cambio climático. Después de salir de la cartera de inversiones de 14 compañías de carbón se justifica esto diciendo que este tipo de empresas -envueltas en grandes emisiones contaminantes y directamente involucradas por ellas en toda su cadena de valor, pueden estar expuestas a un gran riesgo asociado a nuevas regulaciones del mercado o bien a la reducción en su demanda. Por ello se piensa que las compañías extractoras de carbón para producción de electricidad van a encontrarse en el futuro con estos riesgos.

El debate en la actualidad es que Noruega es consciente de que su riqueza se ha generado a costa de provocar un cambio climático en la Tierra mucho mayor de lo que han hecho otros ciudadanos en el mundo, y de que esa riqueza se ha debido en parte a políticas del cartel de la OPEC que en definitiva han mantenido altos precios del petróleo durante decenios y que los países pobres entre otros han tenido que pagar.


Se es consciente del cambio de paradigma científico en que vivimos, donde la economía basada en el petróleo va a tener que dar paso a otro tipo de industria y transporte más respetuoso con el medio ambiente y por ello una posibilidad más de invertir el dinero procedente del petróleo en industrias "verdes".


Fuentes: rorg.no

               etikkradet.no